Que tu propuesta sea buena no significa que el decisor público vaya a escucharla.

Y mucho menos aprobarla.

Para empresarios, directivos y responsables de asociaciones

Puedes tener razón o resultados.

Y tener razón, por sí solo, no sirve de mucho.

Sobre todo cuando una decisión política puede afectar a tu empresa, a tu negocio o al sector que representas.

Porque puedes tener la mejor propuesta del mundo y no conseguir absolutamente nada.

Te cuento.

Seguro que esto te suena.

Llevas semanas preparando una reunión con un responsable político.

Has trabajado el informe. Tienes los datos, los argumentos y hasta la solución.

Consigues que te reciba.

Te escucha. Asiente. Incluso te da la razón.

Parece que todo va estupendamente.

Sales satisfecho. Piensas: «Esta vez sí».

Pero pasan las semanas. Después los meses.

Y nada.

Llamas. Preguntas. Te dicen que lo están estudiando, que tienen mucho lío, que la agenda está complicada.

Y tú empiezas a desesperarte.

Porque mientras tanto tienes un problema que sigue sin resolverse.

Si eres empresario, puede que te estés jugando dinero, una inversión o una oportunidad de negocio.

Y si diriges una asociación, tienes unos socios que esperan que defiendas sus intereses. Para eso te pagan. Y no quieren excusas.

Así que empiezas a darle vueltas.

¿Insisto? ¿Llamo a alguien de más arriba? ¿Busco otros apoyos? ¿Voy a la prensa? ¿Me estoy equivocando de interlocutor?

Y hay una pregunta que probablemente no te has hecho.

¿Y si el problema no está en tu propuesta, sino en cómo estás intentando que salga adelante?

Tener acceso no significa tener influencia.

Que un político te reciba no significa que vaya a hacer lo que le pides.

Porque en política dos más dos no siempre son cuatro.

Los políticos y los niños no vienen con manual de instrucciones.

Y te aseguro que a veces vendría muy bien tener uno.

Pero hay algo que sí puedes hacer.

Puedes aprender a entender cómo funciona la Administración, cómo se toman las decisiones y qué necesita quien tiene que decidir.

No puedo garantizarte que la Administración haga lo que tú quieres. Pero sí puedo ayudarte a hacer mucho mejor todo lo que depende de ti.

Y eso puede cambiar bastante las cosas.

¿Cuánto te está costando seguir haciendo lo mismo?

Piénsalo.

¿Cuántas horas has dedicado a preparar informes que nadie utiliza?

¿Cuántas reuniones has mantenido sin saber exactamente qué querías conseguir?

A veces el problema no es que no tengas contactos.

Ni que no tengas argumentos.

Es que no sabes muy bien qué hacer con ellos.

Y mientras sigues intentando conseguir otra reunión, el problema continúa ahí.

Y cuanto antes lo entiendas, antes dejarás de improvisar.

¿Y yo por qué puedo ayudarte?

Porque he estado a los dos lados de la mesa.

Y eso cambia bastante la manera de ver las cosas.

He sido diputada en el Congreso, he trabajado en la Administración pública, en organizaciones empresariales, en la empresa privada, en medios de comunicación y en el tercer sector.

He defendido propuestas ante responsables políticos y también he estado al otro lado, viendo cómo se analizan esas propuestas y cómo funcionan las instituciones por dentro.

Y he aprendido algo:

Una propuesta puede ser técnicamente impecable y no tener ninguna posibilidad de salir adelante.

Porque no basta con que tú tengas un problema.

Tienes que conseguir que quien puede ayudarte entienda por qué debería importarle. Esta es la madre del cordero.

Qué gana resolviéndolo. Qué prioridades tiene. Qué obstáculos encuentra. Qué margen de actuación existe.

Y, sobre todo, cómo puedes conseguir que tu propuesta también tenga sentido para él.

Eso no siempre se consigue con más datos, más informes o más reuniones.

A veces hay que cambiar el enfoque.

Otras, buscar aliados.

Quiero que las personas con las que trabajo tengan más claridad, más criterio y más capacidad para tomar sus propias decisiones.

Porque de eso se trata.

No de depender permanentemente de un asesor.

Sino de saber qué hacer y por qué.

¿Cómo puedo ayudarte?

Depende de lo que necesites.

Si tienes un problema que resolver, una decisión importante que tomar o construir una nueva estrategia de relacionamiento y comunicación, la vía más fácil es a través de asesoramiento.

Si quieres aprender lo que nadie te enseña cuando empiezas a dirigir una empresa o una asociación, como es relacionarte con los poderes públicos, requiere formación.

¿Sobre qué trabajamos?, en muchas cosas, pero por ejemplo: en saber cómo piensa un decisor político, a preparar una propuesta que tenga posibilidades de avanzar.

O también en cómo convertir un informe técnico de veinte páginas en tres argumentos que alguien quiera escuchar.

Con casos reales, ejercicios prácticos y herramientas que puedas utilizar al día siguiente.

Nada de pasarnos horas hablando de teorías que luego no sabes cómo aplicar.

No pretendo que salgas convertido en un experto en asuntos públicos.

Pero sí que tengas un método, sepas hacer mejores preguntas y puedas defender mejor los intereses de tu organización.

¿Y si todavía no sabes qué necesitas?

También puede pasar.

Quizá tengas un problema, pero no sepas si necesitas asesoramiento, formación o simplemente cambiar la manera de hacer las cosas.

Lo hablamos.

Me cuentas qué te preocupa, qué has intentado hasta ahora y qué quieres conseguir.

Y vemos si puedo ayudarte.

Si creo que puedo aportarte valor, te explicaré cómo trabajaría contigo.

Y si no, también te lo diré.

Porque no todo se soluciona contratando una consultora.

Y si no tienes ningún problema y todo esto lo tienes cubierto, fenomenal, puedes empezar a leerme en Comunicar para influir.

Diariamente comparto ideas, situaciones reales y cosas que he aprendido sobre cómo funciona la política y cómo relacionarse con la Administración.

Hablo de errores que cometemos, propuestas que no avanzan, decisiones que no entendemos y maneras de hacer las cosas mejor.

No necesitas ser experto en asuntos públicos para entenderlo.

Y mi intención es que, cuando termines de leer, tengas al menos una idea que puedas aplicar el lunes.

También te hablaré de mis cursos y servicios cuando crea que pueden interesarte.

Espero verte dentro.

Un saludo,

Soraya

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No quiero estancarme. Sé que hay otras formas de hacer las cosas y quiero saber cómo.